Hace un tiempo estuvimos hablando del fisting en el Foro de Amantis, y pensé que sería una buena idea escribir un poco más sobre el tema. Fisting viene de fist en inglés (puño), y es una práctica sexual en la que se introduce parcial o totalmente la mano en la vagina o ano de una persona.
Lo primero que hay que aclarar es que ésta es una práctica tan antigua como el mundo, y sí, es anatómicamente posible. La realizan parejas de distinta orientación sexual, ya sean heterosexuales, gays o lesbianas, y probablemente algún chico lo haya hecho sin darse cuenta aquel día que se entusiasmó y empleó tres o cuatro dedos para dilatar a su chica. Ahí lo tenéis: Un fisting parcial ^_^
Lo segundo que hay que dejar claro es que, pese a su nombre, en el fisting NO se introduce el puño cerrado en ningún orificio. Lo digo porque mucha gente oye hablar de esto y poco más o menos se cree que quienes lo practican se calzan unos guantes a lo Rocky:
Ni muchísimo menos. En esta actividad, el fin es introducir parcial o totalmente la mano, y ésta se moldea en distintas formas según el grado de experiencia de los participantes.
Ésta es una de las posiciones más utilizadas en el fisting. Como veis, al poner la mano así, los dedos se van introduciendo gradualmente hasta llegar a los nudillos, que son el punto de máxima circunferencia. Luego, la anchura va bajando poco a poco hasta llegar a la muñeca. Si lo pensáis, esta forma de la mano se parece mucho a un juguete cónico, como algunos plugs anales que hay en el mercado.
¿Por qué el fisting?
Quienes practican el fisting dicen que es una actividad enormemente placentera. Hay que recordar que para muchas personas las grandes dilataciones son extremadamente satisfactorias, mucho más que la sensación del clásico mete-y-saca. Y hay que tener en cuenta que en el fisting NO se intenta imitar el movimiento del pene dentro y fuera de una vagina o ano, sino que esta actividad se centra en dilatar. Lo que se ve en pelis porno, donde a veces parece que se fistea como si se estuviera usando un dedo en vez de la mano es, como siempre, ciencia-ficción.
Precauciones y riesgos
El fisting es una actividad de riesgo en muchos sentidos, así que quienes quieran practicarla deben ser conscientes de los problemas que puede conllevar. Si con el sexo anal necesitamos tiempo, paciencia y lubricante, con el fisting (ya sea anal o vaginal) debemos multiplicar todo eso por 10000. Las medidas higiénicas son una prioridad en el fisting, y nunca se debe escatimar en ellas. Es absolutamente fundamental utilizar guantes de látex, tener las uñas cortadas y limadas lo máximo posible y proveerse de un tanque de lubricante. De agua o de silicona, NUNCA de aceite/mantequilla/vaselina: rompen los guantes de látex y son el caldo de cultivo ideal para una proliferación bacteriana en la zona donde las apliquemos.
Si no se observan estas medida higiénicas podemos contraer y transmitir enfermedades como la hepatitis A o C, y teóricamente, incluso el virus del SIDA (VIH). Así que fistear sin guantes está fuera de la cuestión.
El fisting vaginal
Esta modalidad de fisting en principio entraña menos riesgos que el anal, pues la musculatura de la vagina es elástica. Esto no quiere decir que no haya que ir super despacio y sin prisas: la cuestión no es cuánta mano metes, sino lo bien que se lo pasa tu pareja. En esto como en todo, hay que olvidar las competiciones y las carreras.
El fisting anal
Mucho más peligroso, pero no por lo que se suele pensar a bote pronto. Los esfínteres anales se pueden dilatar con tiempo y lubricante, por lo que se puede conseguir introducir grandes objetos en el recto, mano incluida.
El problema es que las paredes internas del recto son extremadamente sensibles, por lo que al realizar un fisting se producen micro-traumatismos en esos tejidos, que pueden sufrir roturas, sangrar e infectarse. Además, si introdujéramos los dedos más allá del recto y llegáramos a la parte baja del intestino, el problema con el que nos encontraríamos es que en esa zona no hay terminaciones nerviosas: es decir, que si se produce un daño NO lo vamos a sentir. Nos daríamos cuenta al rato, probablemente, cuando empecemos a sangrar y tengamos que ir al hospital más rápido que en la carrera de los 100 metros lisos.
El riesgo de padecer desgarros sin darse cuenta aumenta exponencialmente si se ha tomado algún tipo de droga que propicie la insensibilización de la zona, como los poppers o las cremas anestesiantes anales. NO uses JAMÁS este tipo de sustancias. Búscate un buen lubricante, como el Lubrifist, creado médicamente para las grandes dilataciones, y olvídate de drogas que pueden poner tu salud en grave peligro.
Para concluir, el fisting no es una actividad que se pueda realizar de la noche a la mañana ni de prisa y corriendo. Tampoco se debe tomar a la ligera, ya que entraña considerables riesgos para la salud. Como siempre, estas prácticas hay que realizarlas con cabeza más que con otra cosa: hay que ser sensato, tener toda la información posible y parar inmediatamente en cuanto algo vaya mal. Y si todo sale bien, pues disfrutarlo ^_^
MissKitty
El blog particular de MissKitty, nuestra guru del lado oscuro :-)

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