Bueno, no me digáis que no suena poético: "La cola del dragón" Una se compra un juguete así y ya se siente más misteriosa y sexy ^_^ Así es como se llamaron originariamente estos juguetes en su lugar de origen, Asia. Unos dicen que aparecieron por primera vez en Tailandia, otros que en China o incluso en Japón. En cualquier caso, se trata de uno de los mejores avances que Oriente ha ofrecido a Occidente en materia sexual ^^
La cola del dragón, o bolas anales, es un juguete que consiste en una tira de bolitas diseñadas para estimular el ano, especialmente el esfínter externo y el interno. En este sentido, este juguete se parece mucho al
destornillador, del que estuve hablando en otra entrada. El objetivo de las bolas anales no es dilatar el ano como paso previo a una penetración, ya que no suelen ser muy gruesas. Su función es excitar las terminaciones nerviosas de la zona para provocar sensaciones muy estimulantes, por lo que resulta un juguete ideal para
iniciarse en la exploración de los placeres anales.
Las bolas anales pueden tener todas el mismo tamaño o ir aumentando progresivamente desde la más pequeña hasta la más grande. Éstos son dos buenos ejemplos, las
Tiras de bolas anales y las
Bolas anales X-10:
Originariamente, las bolas estaban conectadas entre ellas por un cordel de seda o satén. La mayoría de los juguetes de hoy en día han descartado esta opción por ser muy poco higiénica, y la conexión entre las bolas suele estar hecha del mismo material que éstas. Recomiendo encarecidamente evitar juguetes como éstos, pues su limpieza es prácticamente imposible:
Son muy baratos, sí, pero no merecen la pena, ya que el cordel no se puede desinfectar, lo que reduce considerablemente las veces que vamos a poder usar el juguete de manera higiénica y segura. Otra cosa que hay que evitar a toda costa es que las bolas tengan filos o bordes. Eso pondría de manifiesto que se trata de un juguete de muy baja calidad que nos puede ocasionar serios problemas, pues puede llegar a cortarnos y rasgarnos la mucosa interna del canal anal.
Algo fundamental en las bolas anales es que tengan una
anilla bien grande para tirar de ellas y poder sacarlas. Esto es crucial, ya que el recto succiona todo lo que entra en el cuerpo, por lo que, sin una buena anilla de seguridad, las bolas se nos podrían perder ahí dentro. Un buen ejemplo de anilla grande y divertida es la del
Flexi Felix de FunFactory:
Uno de los problemas de las bolas anales tradicionales es que la tira suele ser muy flexible. Esto parece una ventaja, pero en el fondo no lo es. Cuando ya hemos rebozado bien la tira en lubricante y empezamos a meterla, nos daremos cuenta de que es bastante complicado, porque las bolas están tan resbaladizas que no hay manera de atinar. Se doblan, se mueven, se nos escapan de las manos, nos pringamos nosotros y las sábanas.
Por eso este concepto de juguete ha evolucionado, y hoy podemos adquirir un nuevo producto que aglutina las ventajas de las bolas anales sin sus inconvenientes. Se trata de un dildo o consolador semi-rígido formado por bolas y con una base ancha en el extremo:
Este juguete nos permite insertar las bolas con mucha más facilidad, ya que no se están doblando y resbalando continuamente, y nos ofrece el mismo placer que las bolas clásicas. El de la izquierda, es el
Radiant Gems de Doc Johnson, el de la derecha
Silicone Beads de Tantus.
Muchos habréis oído que lo ideal es insertar las bolas y sacarlas de un tirón en el momento del orgasmo, ya que así el placer se multiplica por 10. Es cierto, pero a veces resulta contraproducente ponerte a buscar la anilla justo en el momento de correrte, te puede desconcentrar y cortarte el rollo. Yo recomendaría disfrutar de las sensaciones que nos ofrece este juguete sin prisas, sin tener que llegar a una meta, saboreando el placer por el placer.
A algunos les gusta la sensación de meterlas, a otros de sacarlas, lo cierto es que es un juguete rompedor que nos puede abrir las puertas a un placer increíble por muy poco dinero. ¿A qué esperas para comprarte unas? ^__^